
No pienso hablar del amor o de que sí estoy enamorada o no, pero lo que David Bowie me hace sentir creo que es una mezcla de todo esto y claro, de admiración y otros sentimientos de una fan, salvando las distancias.
Aunque decir que soy una fan me molesta ya que no es algo pasajero (generalmente es por moda, por un gusto momentáneo), todo este sentimiento extraño y dependiente comenzó cuando tenía ocho años, es decir hace 22 años atrás. Desde entonces es vital para mi...
Él es necesario para desperarteme todos los días y poder decir, mientras miro al cielo, que la vida es hermosa, que existe la belleza y que es parte de uno, que mientras estoy caminando sola por la calle y lo único que veo es gente y asfalto, ambos fríos, siento un estadío cálido, quiero tenerlo en mi mente y lo hago, escucho su voz, me dice que estará aqui mientras se caiga el mundo.

No sé y no me interesa saber si esto es bueno o malo, lo único que sé es que cada vez que me siento tan triste como hoy, cuando es uno de esos días en que te hace daño alguien a quien tú quieres, me refugio en él, en un par de canciones o discos, y es cuando vuelvo a sentir que soy felíz, que la vida es muy bonita, que el cielo siempre será azul y que el aire tiene burbujas.
"Me sumerges entre pétalos de jazmines, te abrazo, te beso... desde hace mucho tiempo eres parte de mi, eres perfección en mis ojos, en mis sentidos. Vives entre las estrellas que imagino cada vez que escucho tu voz, no sé si te amo, no sé si es amor, solo sé que mi cuerpo es tuyo, que mi mente es tuya, que mi corazón fue creado para latir por ti, por siempre...".
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