Personalmente prefiero vivir sola, mi mundo es vergonzoso y no lo comparto a viva voz desde... desde... desde que dejé la universidad, es raro, pues durante años no volví a sentirme tan a gusto con algún amigo(a), hasta que eso cambió una noche en la que conocí a Joel, un arquitecto de la Richi, y es que eso fue lo primero que supe de él, que había estudiado en "la Richi" y que en Lima vivía en "Miraflores", exactamente en "San Antonio". Cuando lo conocí pensé que era el típico adherente a la generación del grupo 5, magalytevista, Líberoaficionado y fan de los gallos, hobbie común entre los cajamarquinos, machos machos man, la verdad que cuando lo ví por primera vez estaba demasiado ebria, en una de esas discotecas en donde los zapatos se adhieren al suelo pegajoso, y solo recuerdo que me fui a bailar con el amigo de mi amiga Natalia (una historia aburrida). Antes de continuar no puedo dejar de nombrar a Wilard, trabaja desde hace meses acá como jefe de una institución pública, él es mi escape cada vez que no tengo presente, cuando el pasado me atrapa del cuello y me estrangula hasta hacerme llorar; a él no le gusta Joel, tampoco Gary, es que es mi amigo.
Joel resultó ser más complicado e interesante de lo que pensaba, sabe quien es Edith Piaf, no le gusta Maná ni Arjona xD, no se baña a diario, pluraliza los verbos, habla dormido, canta como Julio Iglesias, ama a Cantinflas, colecciona las películas de Almodovar (sí, las más Barden!) y es un filántropo perdido en el sistema, me encanta cuando resulta con temas de realidad nacional, cuando opina de la pobreza del país y bosqueja, en su cabeza llena de ideas y planes que jamás realizará, soluciones las que siempre llegan a que todo es eduación y educación, que contrario al hombre que quiere viajar a Chile para pasear con uno de sus amigos que vive allá, aquel que se va en avión a Lima, pudiendo chapar su bus y sobre todo con el hombre que veo casi todos los días trabajando, como yo, por dinero.

Y es entonces que regreso a la realidad, me veo a mi misma en él, y es imposible actuar como un ser humano, todos mis actos me llevan a actuar como la perfecta integrante, una más, del sistema... el que es imposible de evitar ya que tienes mil pagos y deudas atrasadas, un dios mío!, del alma, de una agnóstica que no sabe a quien recurrir por un préstamo cada vez que llega medio mes, felízmente existen las tarjetas de crédito, las que te impiden salir y te llevan, otra vez, al círculo vicioso del cual sé nunca saldré.
No tengo espacio para mi lado subjetivo, ni para el amor (enamorarme imposible) ni para la filantropia... y eso me angustia, sobre todo por lo último, pero extrañamente y a pesar de todo me siento felíz, pero esa felicidad, sé, no es gratuita así que debo, de algún modo, responder a ello. Hubo un tiempo en que, simbólicamente, ayudaba a un albergue de niños dawn, eso me hacía tan bien, era Amelié entonces.
No sé que hacer ni como salir de esto, he aprendido a sobrellevar con destreza esta sensación de no existencia y de no ser humano, mas no sé hasta cuando podré, aunque en Cajamarca y en neblina quizá no todo sea "automatismo", conocer a Joel fue un encuentro con otro ser humano que a veces se siente como yo y actúa contrariamente a su deseo de ayuda al prójimo como yo, a su deseo por ser un ser humano. Y como yo también tiene muchos defectos, el más infiel de los mortales, el hombre más desaseado que conozco, el loco que se siente mal al no dar propina a un mesero, admirador de Sabina a quien detesto por cierto. Joel, mi amigo más que todo, me hace sentir muy yo, muy bien y muy mal, anoche no dormí con él y lo extrañé, sobre todo cuando antes me lee algún blog sobre política o cultura, desde su maldito blackberry, también extrañé el olor a humo en las frazaditas, un extra de la sra lavandera, a las arañas gigantes que bajan desde su techo, industrial, hasta el piso de cemento gris, la comi comi sobre una mesa de papel periódico, los olores desagradables de un tubo de ventilación roto, el flourescente malogrado, la puerta con chapa y con su agujero de 10 x 10 al costado, en el triplay (o como dice su hermano "triple ei"), porque la mitad de la habitación es de triplay por si se pierde llave. Sinceramente creo que extrañé todo eso porque quizá yo sea tan cerda como él, tan desaseada y tan infiel, tan soñadora con los mil planes en la cabeza, los cuales jamás ejecutaré, con mi Bowie y su Sabina para él (salvando las distancias obviamente).
Sé que en algún momento, tarde o temprano, nos mandaremos muy a la mierda, por mi y con más posibilidades por él. Escribo esto y me doy cuenta que ese hombre podría ser yo, mi amigo de Cajamarca, el único que he adquirido en estos últimos años.
me encanta como escribes y la información es muy interesante, espero que sigas el blog porque es muy bueno
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