lunes, 13 de abril de 2009

"Memento Mori" (recuérdame muerto)


Una práctica realizada en todas partes del mundo durante el siglo XIX, especialmente en Europa y Estados Unidos, fue tomada como una costumbre social en el Perú hasta mitad del siglo XX.

Según Enrique Mori esta práctica se inició en nuestro país en Junio de 1844 cuando el francés P. Daviette se anunciaba como "artista fotogénico recién llegado de París" el cual se encargaba en "Retratar los difuntos, como cuadros al óleo, etc.".

Los inicios de la fotografía se debió a su precursor: el daguerrotipo, construido por Louis Daguerre en 1839. Los inconvenientes de esta práctica se reflejaban en: uno, era necesaria una nueva exposición para realizar una nueva copia, pues no existían negativos y dos, el tiempo de exposición exageradamente largo, 15 a 30 minutos bajo luz brillante, esto se limitó a 10 segundos en los años finales, lo que desencadenó su uso popular y la aparición de las primeras fotografías post mortem. Cabe resaltar que la práctica del retrato se limitaba a sucesos importantes en la vida del individuo, paradójicamente en muchos casos éste solo era retratado en una sola ocasión... en el momento de su muerte.

Hablar de los inicios de esta práctica es retroceder en el tiempo desde la prehistoria, donde el arte rupestre nos brinda datos de la misma, hasta el día de hoy y sin ir tan lejos, en cualquier carátula de cualquier periódico amarillista.

En el Perú los inicios de la misma se realizaba dentro de los parámetros culturales de la sociedad de aquel entonces, limitada a un cierto grupo de familias, no todas podían darse el "lujo" de guardar la última imagen de su ser querido, acto que se realizaba como un acto de amor, lleno de paz y fuerza, muy lejano a lo que significaría en la actualidad, lo que llenaría de temor y hasta de repulsión, a más de uno.

Las posiciones del cadáver (dormido, sentado, con ojos cerrados o abiertos, rodeados de la familia)y elementos que acompañaban al difunto (flores, cruces, rosarios, etc) fueron muy variados, a pedido de los familiares y también a la experiencia e imaginación del fotógrafo, quien se especializaba en este trabajo, siempre "a domicilio". Entre los fotógrafos post mortem en el Perú tenemos a Courret, Castillo, Furnier y Dubriel.

Este tema me interesó hace bastante tiempo, todo comenzó viendo un documental acerca de la cultura Moche y sus herederos, los mismos que a inicios del siglo XX realizaban esta práctica, muy digna para la sociedad de ese entonces, fui a la red y encontré no una sino muchas páginas dedicadas a este tema y me interesó uno en particular: http://www.scribd.com/doc/2224620/La-Fotografia-Postmortem-en-el-Peru-Siglo-XIX, del cual me he tomado el atrevimiento de usar el material publicado, el mismo que se muestra en el presente blog sin fines de lucro, solo de información.

1 comentario:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.