viernes, 31 de julio de 2009

Miedo


El miedo a quedarme sola, el miedo a los fantasmas del pasado, el miedo a miradas desamoradas, al desamor, al desamor... por eso vivo en paraísos artificiales sostenidos sobre bases de cartón, mojado, de cartón, sucio, de cartón y de sueños rotos.

La soledad antes de conocerte era aceptable y tratada de buena gana, ahora, luego de analizar rápidamente este año, me he dado cuenta que me has generado miedo: a estar sin ti, miedo a estar contigo y mucho miedo ha que me sigas haciendo daño, estúpidamente sin darte cuenta.

Miedo cuando me despierto y no me abrazas, al final siempre lo haces, miedo a las llamadas y al maldito chat de tu maldito blackberry, no sé con que nuevas sorpresas me resultarás... miedo a decir te quiero, y si te quiero pero no te amo.
Ya casi un año y solo me has dado miedos y frustraciones, cómo soportar esto?, es muy fácil, también por miedo a quedarme sola, al menos no te amo, al menos no me amas... al menos eso creo.

Miedo al dolor y a abrir mi corazón, a dejarte solo y que resultes con Glorias, Josies, Paolas, Paties, Silvias y de más amigas, siempre lo haz negado, lo haz negado todo jurando por tu madre, como un niño austado y eso es lo que eres, lo sé porque así me siento porque igual no te confirmaré mis actos, mis amores, mis pasiones durante este año que vivo contigo.


Miedo a todo, a tus olores y al cielo que está mirando y lo sabe todo, que no me venda y que no te venda por favor, no quiero enterarme más nada, no te enteres de mi, repito, por favor... miedo a las noches cuando duermes y hablas y dices cosas, siempre nombres de hombres, de tus obras, de tus deudas y tus deudores... miedo a escucharte y que me llames de otra manera, como una vez lo hice contigo, afortunadamente no te diste cuenta, al menos eso me hiciste creer, miedo a perderte y sobre todo, a quedarme contigo.

Miedo a no borrarte de mi vida, como ya hice con otras personas, a situaciones dolorosas inaceptables y sobre todo, el perdonar actos imperdonables (cosa que ya hice), miedo a no darme nuevas oportunidades, con nuevos hombres o nuevas mujeres (al final de todo es amor)... miedo a no saber qué es lo que quiero a mis cortos y poco vividos 30 años, de los cuales me siento cansada y casi muerta... miedo a morir entonces!, miedo a que no te mueras, miedo a vivir eternamente contigo, física o mentalmente, siempre será igual cuando se trate de ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.